Este
equipo escocés, el más ganador del país, quebró, perdió el nombre y hasta
podría descender a la Tercera División.
Un club con 140 años de vida, 54 títulos
locales, 33 copas nacionales y millones de hinchas vive el momento más amargo
de su historia. Por una deuda de 21 millones de libras (25 millones de euros),
el Glasgow Rangers dejó de existir. El club, manejado por una empresa, entró en
bancarrota y quebró por decisión de la Hacienda del Reino Unido, que no le perdonó lo adeudado.
Y cuando todo apuntaba a que los Blues, iban
directo a desaparecer, un empresario británico (Charles Green) lo compró por 7
millones de euros para refundarlo.
Pero ya no todo será igual: por una cuestión
lógica, no le quedó otra opción que cambiar el nombre de la institución para
empezar de cero. Pasó
de llamarse Glasgow Rangers FC, a “The Rangers FC”. Algo
muy difícil de aceptar para los hinchas del equipo azul, hundido en números
rojos en los últimos años pero dueño de una historia de mucho prestigio. De
hecho, siempre jugó en la máxima categoría y se repartía los campeonatos
escoceses con el Celtic, el otro grande del país.
Un detalle que no se puede pasar por alto es
que, a lo largo de toda su historia, por este equipo pasaron dos jugadores argentinos:
Claudio Paul Caniggia (entre 2001 y 2003), quien ganó cuatro títulos, y Gabriel
Amato (entre 1998 y 2000).
Pero los problemas para el Rangers no
terminaron ahí. Ahora podría perder a todos sus jugadores por una cuestión
contractual por la refundación. Mientras tanto, el nuevo dueño ya le pidió a la Federación Escocesa
de Fútbol que los reconozcan y admitan al club en la categoría mayor. Un
detalle no menor es que esa decisión depende de que más de la mitad de los
otros clubes de Primera División acepten esa petición. Por ello el ahora “The
Rangers”, en caso de que no sea admitido, debería empezar a pelear desde la Tercera de su país.
Al enterarse de este asunto, el diario “The
Sun” no tuvo piedad y puso en su portada un ataúd con el escudo.
Sin dudas, la crisis afecta a Europa. Y el
Rangers lo sabe y mucho…
Lior Behar